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Afectados por carrobomba en Vegalarga serán indemnizados

Una sentencia del Tribunal Administrativo del Huila condenó a la Nación, la Policía Nacional y el Ejército a pagar los daños que sufrieron

varias casas por la explosión de un carrobomba en Vegalarga el 30 de noviembre de 2010, en hechos ocasionados por las Farc.

 

El Tribunal revocó la decisión de primera instancia que había proferido el Juzgado Quinto Administrativo Oral de Neiva, en sentencia del 9 de diciembre de 2013. En cambio decidió condenar al Ministerio de Defensa, la Policía, el Ejército y la Nación a pagar los daños que sufrieron las viviendas de los demandantes, que estaban ubicadas en la misma cuadra donde queda la estación de Policía de Vegalarga.

Según la sentencia del Tribunal Administrativo del Huila, las autoridades no le prestaron la suficiente protección a los afectados, teniendo en cuenta que no era la primera vez que se presentaba este tipo de atentados en esta localidad, y por cuenta del grupo terrorista Farc, hoy convertido en grupo político gracias a los acuerdos de La Habana.

Para que se haga efectiva la indemnización los afectados ya instauraron el incidente de reparación de perjuicios, para que los demandados paguen todos los costos que tuvieron que asumir los dueños de las casas, en lo que respecta a pagos de arrendamiento y reparación de las viviendas.

Cabe recordar, que algunas de las personas afectadas no han podido reparar las viviendas porque no han tenido el dinero. Luego del atentado tuvieron que abandonar la población por miedo a otra explosión. Terminaron pidiendo posada en la zona urbana de Neiva, donde amigos y familiares.

LOS HECHOS

El día treinta 30 de noviembre del año 2010,  el grupo terrorista de las Farc realizo una explosión con carro bomba en la calle principal del corregimiento de Vegalarga, zona rural del municipio de Neiva, a media cuadra del puesto de Policía.

La explosión del carro bomba, no solo generó grandes e irreversibles daños materiales, sino que también, causó fuertes afectaciones en la vida y en la integridad de los habitantes del corregimiento de Vegalarga, zona ampliamente conocida por los reiterados atentados de las Farc contra esa población.

Además de la afectación a la vida de las personas como consecuencia del accionar del grupo armado al margen de la ley, se vio afectado el bien inmueble de propiedad de Sandra Milena Mora Mora, entre otras de las viviendas que quedan ubicadas en la misma cuadra donde está la estación de Policía de Vegalarga.

Los inmuebles se vieron afectados de manera notoria y considerable, toda vez que su estructura, edificaciones y demás resultaron gravemente perturbados, generando daños materiales a los afectados.

LA DEMANDA

Como consecuencia del hecho terrorista y por la destrucción de sus viviendas, los afectados debieron iniciar proceso de acción de  reparación directa, el cual fue aceptado. Y en sentencia de primera instancia que fue emitida el día 9 de diciembre de 2013, en la cual se declaró probada la excepción propuesta por el Ministerio Defensa – Ejército Nacional-  de “inexistencia del daño y los perjuicios”, negando de esta manera las pretensiones invocadas.

En virtud a lo anterior, se interpone recurso de apelación para que se revoque la decisión emitida en primera instancia; la cual es resuelta mediante providencia del 27 de octubre de 2017,  a favor de los afectados.

Es así como el Tribunal Administrativo del Huila en su sentencia del 27 de octubre de 2017, ordena que se condene a la Nación, Policía Nacional y Ejercito Nacional a pagar los perjuicios materiales por el daño emergente causado a los afectados debido a la explosión de la camioneta por cuenta de las Farc el 30 de noviembre de 2010.

 Los protagonistas

Leydemir Olaya es una de las habitantes de Vegalarga que actúo como testigo en la demanda de Sandra Mora y otros habitantes de este corregimiento para que les reconocieran los daños que sufrieron sus viviendas a causa de la explosión perpetrada por las Farc.

Ella también demandó porque su casa quedó inservible, está a la espera de su fallo, y con la noticia de la sentencia que favorece a sus paisanos, está muy contenta porque por fin va a poder recibir los recursos para arreglar la casa, que tuvo que abandonar desde el atentado del 10 de noviembre de 2010.

Leydemir al expresar su alegría por la sentencia, recordó los momentos terribles que tuvieron que vivir ese 30 de noviembre de 2010 en Vegalarga, donde vivía junto a su esposo y administraban un prospero negocio de ferretería.

“Realmente el atentado del 30 de noviembre de 2010 ya era el segundo que sufríamos ese año, el primero fue el 14 de agosto del mismo año, cuando las Farc dejaron una estopa abandonada en la calle, cerca a la estación de Policía, ese bulto resultó ser una bomba que explotó como a las seis y cuarenta y cinco minutos de la mañana, cuando apenas iniciábamos las actividades. Desde ahí se empezaron a afectar las casas, después vino el segundo atentado y las dejó inservibles”, narró con nostalgia Leydemir Olaya.

Agregó que la segunda explosión – la de la camioneta- fue  como a las cuatro y media de la tarde del martes 30 de noviembre, en eso días acababan de recibir un surtido grande para la ferretería porque se aproximaba la temporada de fin de año. Todo eso se perdió con la explosión y ella junto a su esposo y su hija resultaron en Neiva, pagando arriendo y sin saber qué hacer.

“La casa quedó inservible, al igual que otras. Nosotros tuvimos que venirnos para Neiva porque allí, – en Vegalarga- ya no había nada que hacer, el negocio quedó destruido y lo acabábamos de surtir. Eso fue un golpe muy duro del que no nos hemos podido reponer. Por ello le pedimos al Gobierno que nos tenga en cuenta para que nos ayuden”, señaló Leydemir Olaya.

Olaya ahora vive en Neiva, luego de ser una prospera comerciante en Vegalarga, pasó a trabajar en un modesto taller de costuras en el barrio Las Palmas. Con su trabajo como costurera está sacando adelante a su hija, que ya realiza estudios universitarios.

Debido a las necesidades que estaban pasando en Neiva, decidió pedir un préstamo para comprar un horno de panadería, con su idea y sus ilusiones montó una panadería en lo que quedaba de la casa en Vegalarga, cada semana va a la población a fabricar pan para venderlo en los mercados del domingo.

A punta de las pequeñas costuras que realiza entre semana en Neiva y la venta de pan los domingos logran sobre vivir, mientras el Estado le da la indemnización en la que tiene fijadas sus esperanzas de reparar la casa y volver a montar un negocio que les dé para vivir sin tantas afujías.

FUENTE: http://www.lanacion.com.co/2018/02/05/afectados-por-carrobomba-en-vegalarga-seran-indemnizados/